15 de mayo de 2013

El mapa de los sin lugares

Existía, en un libro que no existe, de una biblioteca que no estaba, un mapa de los sin lugares. Un mapa de los que no estaba presente, de lo que daba rato y de paso por si mismo. Podía ser un día una ciudad triste, otra una ausencia de ganas, una escuela mal levantada, una lluvia sin techos.
Existía, entonces, un libro que nada le faltaba y porque no, nada tenía. Existía un no lugar intrínseco a su existencia.
Existía una biblioteca tan grande como el núcleo de un átomo que conforma una cereza y aun así, existía en su no lugar. En su ausencia se constituía, en su ausencia crecía y reproducía su todo el.
Existen hoy, los sin lugar y sin tanta cosa. Existen los que buscan y los que no encuentran. Existe un libro que no existe en una biblioteca que no esta en una educación que faltó en una ciudad que perdió el rumbo en una terrible desolación. Desolación que despertó a 10, a 20, a 30 o a más.
Desolación que llevo a que tuviera que existir y llevar esa existencia a la boca. Los sin lugar, sin techo y sin comida. Los sin derecho, sin raza y sin cultura. Crearon sus derechos, sus modos, sus razas y sus culturas. Levantaron techos y buscaron comida.
Los sin ahora tenían, y seguían siendo sin, para no dejar a fuera a ningún tenía.
Existe un mapa de los sin lugares que hay que visitar. Los sin lugar de gobierno de Chiapas, los sin lugar de vida justa de las villas, los sin lugar a hablar de los pueblos originarios, los sin lugar a creer y crear de las minorías, los sin lugar a tierras de Brasil. Juntitos se juntan. Juntitos aman sus sin lugares creando tierra e historia.
Existía, en un libro, todo eso, en el futuro lo escribirán, pero existir existía de antes.

Dos veces despierto

Despertarse, como desayuno
tu boca, tu alma, porque no.
Un poema es como un paladar
quemándose con el té.

Libros largos como horóscopos
que no predicen nada.
Libretas libertades librerías.
Cajoneras y mesas llenas.

Revivir no fue lo difícil, dijo Jesús.
Lo complicado es que
me creyeran. -Yo que iba a entender-
si nunca creí en el.

Despertarse, como desayuno
tu pupo, tus ojos arremangados, porque no.
Un poema es como una frustración
que se va con el primer canto.

Libros cortos como resfriados
que no huelen a nada.
Pañuelos paseos trastabillemos
yo en cama, tu encima.

Y como pintaba la noche, dijo el Marinero.
Pinta a tormentar y olor
a mar de calmas. -Yo que iba a entender-
si mis mares se ahogan de tu fauces.

Desperezarse, porque no
como desayuno propongo
de tanto en tanto:

libros, té, besos, pupos,
bocas, almas, sexos,
imanes, caídas, y -yo que iba a entender-
más despertarses.

13 de mayo de 2013

Confianzas - Juan Gelman

se sienta a la mesa y escribe
«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o él mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojará
no alcanzará perdón o gracia por ellos

«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice
se sienta a la mesa y escribe

9 de mayo de 2013

Nobleza obliga


El cassette sonaba con ese sonido (sssssssssssssshiiiiiiiiii) que hacen cuando se terminan, un sonido tan mañana. Todo alrededor estaba rodeado de todo el rededor también. Era algo pintoresco para esa hora en ese lugar, a esas formas. El viento le perseguía un uno a uno a las persianas imprudentes que se apaliaban contra la ventana. La sabana se deslizaba mejor que nunca. El, tranquilo, buscando no sé qué en una mochila. Ella arreglando la foto vieja de sus pesadillas arriba de una columna, para alzar la vista lejos, columna de cartas mal puestas, sueños mal dormidos, medicinas incurables de los problemas de la metafísica preferida de él, el sabor reencontrado con las venas. El cassette nadie lo pausaba. Como un triunfo más de su gloria en cinta negra… seguía rodando como rodaban ellos en la cama a la hora de la siesta noctiluca y posesiva de la trasnochada. El olor a semáforo prendido le entraba a rajatabla a eso de las 9 de la mañana, ninguno tenía intención alguna de levantarse, pero los bizcochos eran de nobleza obligada. Sabanas ¿limpias? No, de nada, suaves, esa era la palabra, apagón repentino de los sentidos fuera del auditivo para él, automático, robótico, armonioso como el grito sesgado del Ohm en su tímpano abrazador, fuego sobre fuego sobre la costumbre del repique de su señal en su cuenco. Se lo dijo ni pensarlo, en lo lindo que era estar acostada, las sil culpas, sin fugas. Mesa de luz triturada, pared blanca luz, frío de café preparado a las apuradas. Todo pintaba hermosamente imperfecto, todo jugaba a los dados con la mano izquierda y el punto en la frente. Que se muera la muerte, de acá no me levanto más.
Y no se levantó.
Él, nobleza obliga, sí.

7 de mayo de 2013

Instrucciones para ponerle nombre a un río

Llora, llora descalzamente
y desconsoladamente.
Llora con la frente en alto
y con la luz en tus fosas nasales.
Llora dejando surcos, agrietando
lentamente las mejillas.

Inunda la casa
ahoga la casa
y no frenes, no pares
de llorar.

agarra de una punta, de una gota,
un pedacito, un cachito
de tus lágrimas;
y estíralo
por la puna pampeana
o por el chaco seco.
Has de tus lágrimas
llanto parejo.

Ahora que tienes
cause y agua
ponle con besos
plantas y fuegos
pequeñitos.
Abraza tus lamentos como
crisálidas o
bichito rastrero.

Para ponerle nombre, eso si,
cuenta con que nunca
un llanto largo como un río
llevo un bote a otro mar
que el de la simple
soledad.

4 de mayo de 2013

Resfrio espiritual

Te iba a regalar:
mariposas de madera rosa
con sus millones de ojos
en ópalo rosado
derritiéndose en las voces
de feroces bestias.

Perfumes de cristal
con el aroma de una sombra llorona
por la contratapa
de un libro
que quiso leer futuro
en el panal.

Te iba a regalar
el sudeste mío  
pintado con crayones
de un ruiseñor narcótico
drogado en pinturas
de Vicent (Van Gogh)

Tantas cosas imaginarias
te iba a regalar
que en el cajón viejo como un librero
me olvide de imaginarme
bufanda larga y tibia
para tanto frio invierno inverso.

Así que te digo, disculpa;
Pero no creo poder
llevar el regalo justo.

Estoy en cama y con reposo
absolutamente prohibido
por el doctor queda
por un tiempo
componer falsas estatuas chinas
o porcelana por cocinar.
si quieres, puedo regalarte
un estornudo
parte de un té
o un pañuelo usado
que va de seguro
con amor.

2 de mayo de 2013

Una mujer desnuda se despierta



 
Mujer/1 (la ciudad) - propio
Una mujer desnuda
Se despierta más desnuda que ayer
Una mujer al borde del mundo
El mundo también es una cama
des / tendida, des / nuda
Como una mujer.
Un mundo despertándose.

una mujer desnuda
en la intemperie de un tentempié,
en los pulmones secos,
en la mano del ahogado.
una mujer desnuda
en la pupila de esta ciudad
que amanece mirándola:
desde la ventana        fresca;
desde la ventana        fría;
desde la ventana y     feroz
como una mujer desnuda.
que la come golpe a  golpe de una nube
blanca y pálida,
contra su piel que es
blanca y rosada,
entonces.

Una mujer desnuda
Se comporta como un higo
De esta tierra
Que, desnuda ella,
Desviste todas las dudas

1 de mayo de 2013

enamorar una quimera
y soñar que soñando
cambio mi voz
por el tronar de un cuenco
vacio de sangre,
de alma.

enredarse con cables
de luz y television
volando como pichon
de nocturnos
colectivos
a ningun lado.

Soy fisicamente
imprudente
cambiable
maleable.
Soy un cuenco y soy un pichon.

Canto como cantan
las gotas de lluvia
llamando a árboles
beber del sol.

Día del Trabajador

"Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas." Rodolfo J. Walsh.

Bienvenido 1° de Mayo, es tiempo de levantar los brazos.
Bienvenidos trabajadores, y bienvenidos los actos de grandeza
Que vengan también los cambios y la fuerza
que se acerquen los patrones y tiemblen
Que se acerquen con el miedo de un nuevo tiempo
luz y color en muchos puños.
Hablo de trabajadores, pero bien grande la ronda:
El que trabaja por el cambio
el que trabaja por los menos
por la justicia
el que hace el trabajo
de cambiar
de llegar
de resistir
de seguir.

Feliz día, trabajando. Trabajando movemos
movemos piedras enormes
con puños desnudos y sudor
pero sonriendo
porque trabajando
llegamos siempre
a algún lado.

29 de abril de 2013

Spinetta y sus amigos



¿Conociste al Capitán Beto?

No. No lo llegué a conocer aunque intuía que tenía que existir un tipo así. Aparte, cuando él empezó a trabajar en el colectivo y modificarlo para su travesía se encanutó mucho más por temor a que lo descubrieran y lo boicotearan. Imaginate.

¿O sea que no colaboraste en el diseño de la nave?

No, no le dio lugar a nadie. Aparte, el Capitán no quería tecnología de punta. Él quería tecnología incaica, a través de monopolos magnéticos de influjos astrales. Utilizó tecnología de tiempos muy remotos, de unos tres mil años atrás. Se ve que tenía un arc con energía y la usó para confeccionar la nave. El flaco se encerró en un galpón de Haedo y no dejó entrar a ningún diseñador. Inclusive Oreste Berta iba todos los días, pero él se cortó solo y nos ignoró a todos. Aunque después recordó algu8nas cosas en el espacio…

¿Cómo se llamaba?

Heriberto Aguirre

¿Por qué largó el colectivo?

Dejó de ser un colectivero una noche en que la cana quiso usar su colectivo para llevar pibes detenidos, a la salida de un concierto del Flaco Spinetta. El motor se paró porque, en Beto, hombre y máquina se conjugaban. Bajó y les dijo a los canas: “No me arranca más”. Muy pícaro el hombre. A él no le importaba un pito que el concierto fuera de Spinetta o de Agustín Magaldi. No le parecía bien que le usaran el colectivo para trasladar detenidos, y menos si eran jóvenes. Se dio cuenta de que estaba todo podrido y como argentino no lo quería permitir.

¿En ese momento toma la decisión de volar?

Sí, ahí el tipo se dijo: “yo me voy no solamente de la línea para la que trabajo, sino que ahora mi periplo va a estar más allá de las márgenes de la tierra”. Evidentemente invocó sus poderes. Se ve que manejaba alta magia. Beto tenía la posta para mandarse.

Era tanguero viejo, ¿no?

Escuchaba Gardel, era hincha de River y le gustaban las plantas. Religioso el hombre, con su estampita de San Cayetano en el colectivo.

¿Habrá escuchado alguno de tus temas?

No, qué va a escuchar. Pero, aunque hubo una época en que hasta los colectiveros te gritaban por tener el pelo largo, Beto no lo hacía.

¿Qué edad tenía cuando se fue?

Sesenta años. Se fue grande ya, tampoco tan de taquito la iba a hacer. Con un balde de cemento armo una pila trinitrónica y se fue al espacio en un chasis de fibra. Usó técnicas perdidas en la noche de los tiempos.

Parece que extrañaba mucho…

Empezó a extrañar aquellas cosas que abominaba, los castigos de la ciudad. Él estaba cansado de la Argentina, pero se dio cuenta de que no podía transformar nada estando en la soledad del espacio. Querer modificar todas esas cosas e resultó una tarea imposible estando solo. Empezó a sentirse triste y melancólico.

Finalmente quedó errando en el espacio.

No volvió más. La ciencia tardó muchos años en descubrir en qué punto de la galaxia estaba. Finalmente quedó ahí en su nave, mezcla de pirámide y colectivo. Llevaba puesto su anillo. Su tumba es el espacio y allí lo dejaron en honor a su hazaña.

¿La ciencia no encontró ninguna explicación?

No. Los científicos se siguen preguntando hasta hoy cómo hizo este tipo. Porque es la proeza más grande que realizó jamás un hombre. El Capitán Beto superó las barreras científicas por la fuerza de la fe.

Luis, ¿cómo sabés tanto si no lo conociste?

Es un secreto. Con lo sagrado no se juega.

Fuente texto:Libro "Martropia, conversaciones Con Spinetta"
Fuente imagenes: revista Expreso Imaginario nº 18, año 1978